En mayo de 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una **Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional** por un brote de la enfermedad del virus del Ébola que comenzó en la provincia de Ituri, al este de la República Democrática del Congo (RDC), y que posteriormente se extendió a Kinshasa y a Uganda. Es normal que este tipo de noticias generen preocupación, así que te explicamos, con datos verificados, qué está pasando realmente y qué tan alto es el riesgo.
¿Qué está pasando actualmente?
El brote está asociado a la **cepa Bundibugyo** del virus del Ébola, una de las variantes conocidas de este virus, con una tasa de letalidad reportada de entre 25% y 40% en los casos confirmados. Para cuando la OMS hizo la declaración de emergencia internacional, el brote acumulaba varios cientos de casos sospechosos y más de 200 muertes presuntas, cifras que han seguido en evaluación conforme avanza la investigación epidemiológica.
Como respuesta, Uganda cerró temporalmente su frontera con la República Democrática del Congo para contener la propagación entre países.
¿Qué tan alto es el riesgo para mí?
Este es el punto más importante para entender la situación con claridad: la OMS ha calificado el nivel de riesgo como **muy alto en los países directamente afectados**, **alto a nivel regional** (África central) y **bajo a nivel global**. Es decir, aunque la situación es grave y se está tomando con toda seriedad, actualmente **no se trata de una pandemia** ni representa un riesgo significativo para la población general fuera de las zonas del brote.
Las declaraciones de emergencia internacional de la OMS existen precisamente para movilizar recursos, coordinar entre países y reforzar la vigilancia epidemiológica antes de que una situación se agrave, no únicamente para señalar que ya ocurrió lo peor.
Transmisión y síntomas
¿Cómo se transmite el ébola?
El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales (sangre, vómito, heces, saliva, sudor) de una persona infectada y sintomática, o con superficies y objetos contaminados con esos fluidos. También puede transmitirse por contacto con animales infectados (murciélagos frugívoros y ciertos primates son reservorios naturales conocidos del virus).



