Vivir un sismo es una experiencia que genera ansiedad en cualquier circunstancia, pero cuando ocurre estando internado en un hospital, la sensación de vulnerabilidad puede ser todavía mayor: no puedes moverte con libertad, quizás estás conectado a equipo médico, o simplemente no conoces las rutas de salida. Aquí te explicamos qué hacen los hospitales para protegerte y qué puedes hacer tú, como paciente o familiar, si esto llega a ocurrir.
Los hospitales tienen protocolos específicos para sismos
A diferencia de otros edificios, los hospitales no pueden simplemente evacuarse por completo apenas empieza a temblar. Muchos pacientes no pueden moverse con rapidez, algunos están en cirugía o bajo anestesia, y otros dependen de equipo médico conectado que no puede desconectarse de forma abrupta. Por eso, los protocolos hospitalarios están diseñados en función del tipo de paciente y del área del hospital.
Si estás en cirugía o bajo anestesia
El personal no interrumpe el procedimiento ni intenta moverte. La prioridad es estabilizar el entorno inmediato (asegurar equipo, alejar objetos que puedan caer) y continuar la atención con el mayor control posible. No se evacúan quirófanos durante el sismo mismo.
Si estás en una habitación o sala general
El personal de enfermería está entrenado para guiarte a una posición segura dentro de la habitación —lejos de ventanas, vitrinas o equipo que pueda caer— y, si es necesario, ayudarte a colocarte bajo protección (como el marco de la cama) hasta que termine el movimiento.
Qué puedes hacer tú como paciente durante el sismo
- Mantén la calma y sigue las indicaciones del personal médico o de enfermería; están entrenados para estas situaciones.
- Si puedes moverte, aléjate de ventanas y cualquier mueble o equipo que no esté fijo a la pared.
- Si tienes cerca una almohada, cobija o algún objeto, puedes usarlo para protegerte la cabeza de vidrios u objetos que puedan caer.
- No intentes desconectarte tú mismo de sueros, monitores u otros equipos médicos; espera a que el personal lo haga de forma segura.
- Si estás en silla de ruedas o cama, activa el freno si es posible y mantente alejado de puertas de vidrio o ventanales.
Qué pasa después del sismo
Una vez que termina el movimiento, el personal de mantenimiento y protección civil del hospital revisa la estructura en busca de grietas, daños visibles o fugas de gas antes de decidir si se requiere evacuación. Si el inmueble presenta daños que comprometan la seguridad, se procede a una evacuación ordenada hacia las áreas de expansión hospitalaria: zonas abiertas, previamente designadas, donde se puede continuar brindando atención médica básica mientras se evalúa el edificio.
Muchos hospitales también activan protocolos de apoyo psicológico e intervención en crisis, tanto para pacientes y familiares como para el personal que vivió el evento bajo estrés. Si después del sismo sientes ansiedad intensa, no dudes en pedir apoyo emocional al personal del hospital.
Recomendaciones para familiares que están de visita
- Ubica, desde que llegas al hospital, dónde están las salidas de emergencia y las escaleras (no uses elevadores durante o después de un sismo).
- Si el sismo ocurre mientras estás con tu familiar, sigue las mismas recomendaciones: aléjate de ventanas, protege tu cabeza y espera indicaciones del personal antes de intentar mover al paciente.
- Evita saturar las líneas telefónicas del hospital inmediatamente después del evento; el personal necesita comunicación clara para coordinar la respuesta.
Un mensaje de tranquilidad
Los hospitales, por la naturaleza de su función, cuentan con protocolos de protección civil auditados y con personal capacitado específicamente para emergencias como sismos, incendios o fallas estructurales. Aunque la sensación de vulnerabilidad es completamente válida, la prioridad número uno del equipo médico en ese momento sigue siendo tu seguridad y continuidad de atención.

